Ella, de Vicente Huidobro

Ella daba dos pasos hacia adelante
Daba dos pasos hacia atrás
El primer paso decía buenos días señor
El segundo paso decía buenos días señora
Y los otros decían cómo está la familia
Hoy es un día hermoso como una paloma en el cielo

Ella llevaba una camisa ardiente
Ella tenía ojos de adormecedora de mares
Ella había escondido un sueño en un armario oscuro
Ella había encontrado un muerto en medio de su cabeza

Cuando ella llegaba dejaba una parte más hermosa muy lejos
Cuando ella se iba algo se formaba en el horizonte para esperarla

Sus miradas estaban heridas y sangraban sobre la colina
Tenía los senos abiertos y cantaba las tinieblas de su edad
Era hermosa como un cielo bajo una paloma

Tenía una boca de acero
Y una bandera mortal dibujada entre los labios
Reía como el mar que siente carbones en su vientre
Como el mar cuando la luna se mira ahogarse
Como el mar que ha mordido todas las playas
El mar que desborda y cae en el vacío en los tiempos de abundancia

Cuando las estrellas arrullan sobre nuestras cabezas
Antes que el viento norte abra sus ojos
Era hermosa en sus horizontes de huesos
Con su camisa ardiente y sus miradas de árbol fatigado
Como el cielo a caballo sobre las palomas.

Infancia de la vida, de Vicente Huidobro

INFANCIA DE LA VIDA

La cabeza en medio del sueño
Y sus raíces en el sueño
La cabeza en medio del espacio
Y sus raíces en el espacio

La infancia de la cabeza
Con sus ojos que juegan en las praderas
La infancia de las orejas que se dejan ir a lo largo del agua
La infancia de las praderas que no piensan que hay que ganar su vida.

Ignorad siempre las pesadillas de las nubes
Las desgracias del viento
Los males de la noche
Porque la noche sufre de no conocer su estatura

Durante la noche el viento ha rozado miles de espectros
Los muertos se acuestan sobre las nubes
Y contemplan la tierra

Sin ruido___sin ruido
Es el momento grave de los buzos
Cuando todas las cosas cortan sus raíces
Sin ruido___sin ruido
Y vuelan a la luna
A tomar buen lugar o solamente a cambiar de aire

VICENTE HUIDOBRO