Biografía, de Pedro Casariego

     si

       alguna
                vez
                    muero
quiero azaleas encima de mí
       quiero una ausencia de cruces
              azaleas encima de mí
     si

       alguna
                vez
                    vivo
quiero azaleas para mis brazos
        quiero agua para las flores
                estrellas encima de mí

Knock-out, de Pedro Casariego

KNOCK-OUT

ella afirma que pertenece a la Iglesia Evangélica.
yo la creo.
me dice que debo unirme a su Iglesia.
toco su ronca boca y oigo su voz suave.
ahora intenta adivinar mi profesión:
¿eres marinero?
¿estás loco?
¿vendes cítaras?
yo no respondo.
vivo tan lejos de sus preguntas,
dentro de un corazón alquilado.
todas las mujeres son vuelos,
¿es ella un vuelo chárter
en un avión que se avería?
silbo mientras pienso la respuesta.
aquí no hay ventanas,
pero sé que llueve,
una lluvia triste como gallo sin cresta.
siempre agua,
jamás maná.

me dice que silbo descaradamente mal.
estamos en la cama casi desnudos

(yo aún llevo mi camiseta o mi coraza.
y una medalla tapa un círculo
de su piel).
algo hay entre mis dientes.
no sé qué es,
quizá un último billete.
quizá una declaración de amor disfrazada de billete de mil.
ella está evangelizándome,
me dice que debo unirme a su Iglesia.
busco calma en su extraña fe.
ella tiene tantas almas como un noble ruso,
no dejaré que me salve hoy.

mis garras acarician,
cuando me vaya de aquí
recobraré la felicidad de mis garras desgarrando la vida.
ella me mira,
yo numero sus lunares como antes numeré sus penas.
le digo que soy militar retirado con jugosa pensión,
finquita y Jaguar,
y ella me dice:
cierra la boca,
cielo,
yo soy una ciudad de chicas.

quiero amarla, quiero quererla.

pienso en otra mujer,
me destruía sentada en un bidé.
ya no pienso,
ya no.
cojo un cigarrillo,
y mi mechero abre su ojo de llama.
ella ve cómo fumo nuestra pobre pipa de la paz.

a las diez y cinco nos damos cuenta de que el Juego sobrevive.
jugamos.
la empujo
y cae sobre la cama blanca como ermita.
knock-out.

PEDRO CASARIEGO

Abrí la puerta, de Pedro Casariego Córdoba

ABRÍ LA PUERTA

Abrí la puerta.
No había nada.
Me había puesto
mi paracaídas.
Mi paracaídas
singular se abrió.
Como los hormigueros
en primavera.
Como el vientre de
la nieve cuando
recibe a los jinetes.
Salté.
Sin prisas.
Para abrazar aviones.
Porque sí.
Con toda la razón
del mundo.
Con todos los papeles
en regla.
Un salto impetuoso.
Sin memoria.
Un salto…

PEDRO CASARIEGO CÓRDOBA