Vacaciones de verano

ya se han acabado mis vacaciones
pero no se ha acabado el verano
y no se ha acabado el espíritu de las vacaciones

tengo las tardes libres
cojo mi patinete y me voy a cualquier sitio

recorro el camino junto al río
siento el viento en mi cara
escucho el canto de los pájaros
miro los patos en el agua y los rostros que sonríen

la luz de agosto atraviesa las cosas
también a mí me atraviesa una alegría luminosa

es así de fácil
la vida que a veces parece tan complicada

tal vez esto sea la felicidad

E.

Simplicidad

hace tiempo que quiero escribir
simplemente un poema

diría cosas muy sencillas
como las que me pasan habitualmente

diría
por ejemplo
que suelo escribir por las tardes
después de ducharme
y que escribo a la sombra
de un árbol grande y silencioso
que me acompaña mientras escribo

también me acompaña el ruido de los coches
que pasan bajo mi ventana
pero este gran árbol me protege de todo eso

diría cosas así
sencillas y directas

mi vida es muy simple
de manera que el poema y mi vida
tendrían algo en común

seguramente también hablaría
de las cosas que veo cuando voy en mi patinete
y de las cosas que evocan esas cosas
cuando me siento a escribir

todo muy sencillo
como una ráfaga de viento

en cierta manera
yo soy simplemente un poeta que viaja en un patinete
no como una metáfora de la vida
sino como la vida misma

a ver si un día me siento
y escribo de una vez ese poema

E.

Beso, de So Jong-Ju

Mujercilla, mujercita; mujercilla, mujercita,
que repetidamente escapas por los campos de soja
dejando atropelladamente la empalizada
para solo decirle “ven” “ven” “ven” “ven”.
De amor, un ramo de granado de amor en cada rama.
El viento del oeste y las estrellas, todo sonríe.
Una manada de cervatillos monteses, uno por colina.
Rano con rana, renacuajo con renacuaja.
El agua corre río abajo hacia el cielo del oeste…
¡Oh! Un prolongado beso a la tierra hace temblar.
Al masticar suavemente hojas de artemisa brillan los dientes.
La sonrisa brutal es dulce, dulce,
dulce como el llanto.