Simplicidad

entrar en el silencio es encontrarse con uno mismo
con lo que uno simplemente es
un cuerpo que respira
un cuerpo que siente

entrar en el silencio es escuchar todos los ruidos que te rodean
el insistente martilleo del vecino de al lado
el tic tac del reloj
las puertas que se cierran o se abren
los tacones en la escalera
las persianas que suben
el sonido de la lluvia en el cristal
el ruido de los coches afuera
el ir y venir de la respiración
las reverberaciones del silencio en una habitación vacía

entrar en uno mismo para salir por fin de uno mismo
cuando los pensamientos van atravesando el cristal
y los recuerdos y las cosas que te preocupan van atravesando el cristal
y solo queda la respiración y el escuchar
solo la simplicidad de estar allí respirando y atento

E.

San Kevin y el mirlo

Y ahí estaba san Kevin y el mirlo.
El santo arrodillado, sus brazos extendidos
adentro de la celda, que es muy estrecha, entonces

la palma de su mano sale por la ventana, firme
como una viga, donde un mirlo aterriza
y se acomoda para anidar.

Kevin siente los huevos, el pecho mínimo, la cabecita
definida, las patas y, al saberse
vinculado a la trama de la vida eterna,

se conmueve: ahora debe mantener su mano
como una rama bajo el sol y la lluvia por semanas
hasta que asomen los pichones, tengan plumas y vuelen.

*

Y ya que estamos imaginando todo esto,
imaginémonos ser Kevin. ¿Cómo se siente?
¿Está olvidado de sí mismo? ¿O todo el tiempo en agonía

desde el cuello hacia abajo a través de los brazos doloridos?
¿Se le duermen los dedos? ¿Siente aún sus rodillas?
¿O el ciego espacio subterráneo

ya ha trepado por él? ¿Hay alguna distancia en su cabeza?
A solas, espejado en el profundo río del amor,
“trabaja sin buscar recompensa” se dice,

una oración que todo su cuerpo está rezando
porque él ya se ha olvidado de sí mismo, se ha olvidado del pájaro,
y en la orilla ha olvidado hasta el nombre del río.

Seamus Heaney

Tras la ventana

aquí sentado y lleno de mocos
contemplo el árbol mecido por el viento

él también está perdiendo sus hojas
él también se está transformando

cada estación es el comienzo de algo nuevo
cada final
contiene en si mismo la ruptura y el encuentro
la posibilidad

cuando todas las hojas caigan
otros brotes renacerán
y pasará el invierno
y llegará la primavera

ahora hace frío afuera
pero aun así las hojas cantan

E.