Dáme tu mano

Dáme tu mano:
Voy a contarte ahora
cómo he entrado en lo inexpresivo
que siempre ha sido mi búsqueda ciega y secreta.
De cómo he entrado
en aquello que existe entre el número uno y el número dos,
de cómo he visto la línea de misterio y fuego,
y que es línea subrepticia.

Entre dos notas de música existe una nota,
entre dos hechos existe un hecho,
entre dos granos de arena por más juntos que estén
existe un intervalo de espacio,
existe un sentir que es entre el sentir
-en los intersticios de la materia primordial
está la línea de misterio y fuego
que es la respiración del mundo,
y la respiración continua del mundo
es aquello que oímos
y llamamos silencio.

Clarice Lispector

La casa

quien se aleja de su casa ya ha vuelto
Borges

la casa está en el siguiente paso
que das por el sendero
a la sombra de la luna

la casa
no es una entidad abstracta que te espera
o que cuida de ti

es el siguiente paso que das por el sendero
el que tú has escogido y te aguarda entre los árboles

la casa
es el crujir de esos árboles
el crujir de tus pasos
el crujir de tu voz
llamando a la puerta

la casa a la que crees volver
siempre ha estado contigo

no es nada abstracto
se parece al amor

E.

Tankas de Borges

1
Alto en la cumbre
todo el jardín es luna,
luna de oro.
Más precioso es el roce
de tu boca en la sombra.

2
La voz del ave
que la penumbra esconde
ha enmudecido.
Andas por tu jardín.
Algo, lo sé, te falta.

3
La ajena copa,
la espada que fue espada
en otra mano,
la luna de la calle,
¿dime, acaso no bastan?

4
Bajo la luna
el tigre de oro y sombra
mira sus garras.
No sabe que en el alba
han destrozado un hombre.

5
Triste la lluvia
que sobre el mármol cae,
triste ser tierra.
Triste no ser los días
del hombre, el sueño, el alba.

6
No haber caído,
como otros de mi sangre,
en la batalla.
Ser en la vana noche
el que cuenta las sílabas.

Jorge Luis Borges

Dos poemas de Gloria Fuertes

AL BORDE

Soy alta;
en la guerra
llegué a pesar cuarenta kilos.

He estado al borde de la tuberculosis,
al borde de la cárcel,
al borde de la amistad,
al borde del arte,
al borde del suicidio,
al borde de la misericordia,
al borde de la envidia,
al borde de la fama,
al borde del amor,
al borde de la playa,
y, poco a poco, me fue dando sueño,
y aquí estoy durmiendo al borde,
al borde de despertar.

PAREJAS

Cada abeja con su pareja.
Cada pato con su pata.

Cada loco con su tema.
Cada tomo con su tapa.

Cada tipo con su tipa.
Cada pito con su flauta.

Cada foco con su foca.
Cada plato con su taza.

Cada río con su ría.
Cada gato con su gata.

Cada lluvia con su nube.

Cada nube con su agua.
Cada niño con su niña.

Cada piñón con su piña.
Cada noche con su alba.

GLORIA FUERTES

Patio de vecinos

mi casa da hacia el sur
por la parte de atrás
da hacia el sur

da a un patio de vecinos
con tendederos

el sol entra
por el sur
a mi casa

enciende mi casa

enciendo la lavadora
por la mañana

la lavadora da vueltas
la ropa da vueltas en la lavadora
se llena de espuma que gira

me tomo un café
sin espuma
y miro la lavadora
llena de espuma y ropa
que gira

es hermoso
me sienta bien el café por la mañana
mirando ropa que gira frente al sol

la ropa se detiene
la lavadora pita

abro la puerta de la lavadora
la ropa no ha escurrido bien
pero no importa

la tiendo en el tendedero
que da al sur
caen gotas sobre el patio 

mi ropa gotea
gotas llenas de luz
mi ropa gotea gotas llenas de luz
mi ropa gotea gotas llenas de luz
y echa humito

los vecinos tienden sus ropas
en el patio de vecinos
que da al sur

cada uno tiende su propia ropa
cada uno sonríe al sol del sur
con su propia sonrisa

a veces nos miramos unos a otros

felices de estar
frente al sol
del amanecer

E.

El sur, de Borges

EL SUR

Desde uno de tus patios haber mirado
las antiguas estrellas,
desde el banco de
la sombra haber mirado
esas luces dispersas
que mi ignorancia no ha aprendido a nombrar
ni a ordenar en constelaciones,
haber sentido el círculo del agua
en el secreto aljibe,
el olor del jazmín y la madreselva,
el silencio del pájaro dormido,
el arco del zaguán, la humedad
-esas cosas, acaso, son el poema.

J. L. BORGES