Mi abuela no me dejó una muñeca

mi abuela no me dejó una muñeca
sólo me dejó sus dioses
que se mecían con ella en el sillón
mientras escuchaba la radio

mi abuela me dejó salmos
que cantaba por las noches con una voz ahita

me dejó las luces de un árbol de navidad
que no se apaga en mi memoria
y desde el que mi abuela nace cada día para mí

me dejó su casita refugio
su corazón refugio
me dejó un jardín lleno de flores
y buñuelos de yuca con miel
y dulce de leche

no me dejó una muñeca
aunque sabía hacer muñecas
porque yo era un niño varón
y tenía que ser macho

pero me dejó su sonrisa
llena de amor y de tiempo para mí
y sus ojos brillantes de ternura

E.

Aforismos de Wallace Stevens

La poesía es una respuesta a la necesidad diaria de arreglar el mundo.

A la larga, la verdad no importa.

Las definiciones son relativas; la idea de los absolutos, también.

El pensamiento es una infección. En el caso de ciertos pensamientos,
acaba siendo una epidemia.

La poesía se lee con los nervios.

La guerra es un fracaso periódico de la política.

La vida es la eliminación de lo que está muerto.

El poeta es el sacerdote de lo invisible.

El hombre es un eterno principiante.

La poesía es una búsqueda de lo inexplicable.

Debe haber algún ala sobre la que volar.

La poesía aumenta la sensibilidad para la realidad.

La mente es la cosa más poderosa del mundo.

No hay nada en la vida excepto lo que uno piensa de ella.

El futuro nuevo sale a cuenta.

La poesía es una forma de melancolía.

No hay nada hermoso en la vida salvo la vida misma.

No hay ala como el significado.

La poesía no es un asunto personal.

La poesía es un medio de redención.

A medida que la razón destruye, el poeta debe crear.

La poesía es una forma de eliminar la pobreza, la mudanza, el mal y la
muerte del mundo. Es un presente que perfecciona, una satisfacción en
la irremediable pobreza de la vida.

Un poema no tiene por qué tener un significado y, como la mayoría de
las cosas de la naturaleza, a menudo no lo tiene.

La poesía es (y debería ser) para el poeta una fuente de placer y
satisfacción, no una fuente de honores.

La poesía es realidad y pensamiento o sentimiento.

Si uno cree en la poesía, las cuestiones de principio se tornan
entonces en cuestiones vitales. En cualquier caso, si nada existe
salvo la realidad y el arte, la mera exposición de este hecho pone de
manifiesto la importancia del arte.

La dicotomía no está entre realistas y artistas. Debe de haber pocos
realistas puros y pocos artistas puros. Somos híbridos inmersos en una
literatura híbrida.

¡Cuánto sabe la flor!

¡Cuánto sabe la flor! Sabe ser blanca
cuando es jazmín, morada cuando es lirio.
Sabe abrir el capullo
sin reservar dulzuras para ella,
a la mirada o a la abeja.
Permite sonriendo
que con su alma se haga miel.

¡Cuánto sabe la flor! Sabe dejarse
coger por ti, para que tú la lleves,
ascendida, en tu pecho alguna noche.
Sabe fingir, cuando al siguiente día
la separas de ti, que no es la pena
por tu abandono lo que la marchita.

¡Cuánto sabe la flor! Sabe el silencio;
y teniendo unos labios tan hermosos
sabe callar el “¡ay!” y el “no”, e ignora
la negativa y el sollozo.

¡Cuánto sabe la flor! Sabe entregarse,
dar, dar todo lo suyo al que la quiere,
sin pedir más que eso: que la quiera.
Sabe, sencillamente sabe, amor.

Pedro Salinas