NO-POEMAS

*

la palabra
NADA

solo negro
sobre blanco

*

un verbo conciso
exacto:
no-hacer

*

esto no es más
que una palabra
detrás de otra

*

cada día
hacer las cosas de cada día
como si nadie las hiciera

*

las palabras
no son
el poema

*

miro por la ventana

no hay nada sino viento
y el sonido del viento

*

no interferir
dejar que el texto
siga su curso

*

esdrújula
es una palabra esdrújula

*

cierro los ojos
observo
este no-hacer

*

la palabra cántaro
resuena
como una hoja vacía

*

aceptar
el poema que no es
dejarlo no-ser

*

el que espera
no es más que eso

cae la tarde

*

parece que
escribo un poema

de la misma manera que
parece que
no lo hago

*

estas palabras
se han colocado así

nada que objetar

*

risas sin roce
en la noche
perfumada de verano

*

pre…
¿mío es?
¡pasa!

*

una cigarra
entre las ramas
canta para nadie

*

no-hacer haciendo
no-pensar pensando
no-decir diciendo

*

hacer no-haciendo
pensar no-pensando
decir no-diciendo

*

solo se hace el poema
sin esfuerzo
trazos sobre papel

*

se acerca el otoño
las letras caen sobre la hoja
la hoja sobre nada

E.

Volando en círculo

camino de vencejos
sobre el techo de la ciudad

ellos vuelan en círculos
cantan en círculo

mis ojos también danzan en círculos
sobre el techo de la ciudad
pasan raudos entre las chimeneas y las antenas
atraviesan un cielo de mosquitos

parecemos todos volar
rozando la copa de un árbol
rozando una nube rosa

al amanecer los vencejos
cierro los ojos
y aún están volando en círculos

E.

Oficio de poeta

cierro los ojos
para escribir cierro los ojos

cuando los cierro
¿a dónde miran mis ojos?
¿en dónde son mirados?

mis ojos
que se parecen a otros ojos
que se abren y se cierran con la misma intensidad
que son poseídos por la luz
y las sombras
de un lugar sin lugar
¿cómo es que logran sobrevivir a esta angustia?
¿cómo es que encuentran una mirada tras los párpados y florecen
en un tiempo sin tiempo?

estamos todos solos
nos miramos con los ojos cerrados
alguien enciende una luz

E.

PREMONICIÓN

El ruido y la furia serán sólo palabras que recordarás
la mañana siguiente a la partida de los animales
cuando el último cardo arrancado del parque esté seco
y preguntes si el Apocalipsis ha llegado
y no tengas respuesta
y te resulte difícil arrancar de tu memoria las tardes morosas
y la calidez de la fruta

El concreto se hará cal entre tus pies.
No habrá brisa salina, ni canto de sirenas
cuando el mar se haya secado
y el último pez haya muerto lejos de tus manos
y de tus dientes
y no habrá fruta jugosa con que manchar tu barbilla
ni quién que te espere, ni muslos que besar
la mañana siguiente a la fuga de todos los animales

La Luna no se habrá vaciado de luz todavía
y no se habrá acercado aún
cuando te hayas decidido a coger tus bártulos
para evadir el juicio
y el viento aún silbe entre tus cabellos

y te retiras a quién sabe dónde

CARLOS WERTHEMAN