Poemas para cambiar por pan

mi hijo es como un poema
o un panecillo caliente

alguien querría morderlo
pero luego quién sería capaz de volverlo a reescribir

*

se despierta por las mañanas
cantando y bailando

hay un gorrión en el árbol de la ventana
que se parece mucho a él

*

entra una luz suave esta mañana
y descansa sobre un quieto silencio
todavía no se ha levantado mi hijo

*

poemas como panes y pececillos de cristal
mi hijo juega con las canicas y ríe

*

los poemas de esta casa
siempre andan con algo entre las manos
mi hijo también

*

puedo cambiarte este poema por un pedazo de pan
no te puedo cambiar a mi hijo
me he encariñado con él

E.