Poemas para cambiar por pan

los poemas sirven para alimentar
los poemas sirven para calentar
el fin de años siempre hace un frío del carajo

*

un poema
dos poemas
tres poemas

¡una panadería!

*

es igual decir
que los poemas no sirven para nada

pero si los cambias por pan…
o por un horno calentito…

*

este poema está un poco chamuscado
tendré que bajar la llama de la imaginación

*

poema-pan
poema-pan
poema-pan

¡panpoema!

E.

Poemas para cambiar por pan

poemas breves como un suspiro
una mirada
un boli al que se le acaba la tinta

*

estréchame con las manos
como a un pedazo de pan

cómeme con los ojos
como a un poema de amor

*

¿estás hablando de un sentimiento
de renacer?

yo solo estoy hablando de panes y peces

*

nos encontramos con esto
al alzar la mirada al cielo

nos encontramos a mitad de camino y
no sabemos por dónde seguir caminando

*

se está mejor en el parque
bajo un árbol
con un poema entre las manos

*

no puedes huir de la realidad
pero puedes escribir un poema

¡no importa si alguien te lo cambia por pan o no!

E.

Poemas para cambiar por pan

poemas como edificios
con antenas de televisión y de móviles
con parabólicas y paneles solares
y largos cables eléctricos de azotea a azotea

tal vez pueda cambiarlos
por un trozo de pan caliente

*

la chimenea de humo blanco
envuelve el frío amanecer
de una ternura cálida

*

un pedazo de cielo azul
con nubes escamadas

estoy buscando un pájaro que no puedo ver
me estoy buscando a mí mismo

*

por encima de los edificios
la grua danza como un grulla

*

pegada la nariz a la cristalera
descubro poemas en el horizonte

¡los ánades por fin han llegado!

E.

Poemas para cambiar por pan

hay una luz hermosa esta mañana
ven
acurrúcate a mi lado

*

un poema humea desde la taza de café
un poema husmea en la tierra de la maceta

*

eres libre de decidir por tu cuenta
y eres libre de olvidar tu libertad

*

tengo hambre de esa luz
dijo la mujer
y la manzana del horizonte se puso roja

*

en realidad estamos todos solos
lo cual significa
que en realidad
todos somos lo mismo

*

ten
un pedazo de pan

no me negarás
que se parece mucho a un poema

*

recojo palabras al amanecer
cuando la luz atraviesa
el cristal del corazón

*

el corazón es un órgano frágil
puede romperse fácilmente

mira bien
ahora solo es luz

*

me invento poemas
para cambiar por pan

a veces tienen un poco de luz
depende de la hora del día

E.

Silencios

me senté a escribir
en una cafetería

llegó una tía con su chico

no paraba de hablar por el móvil
su chico la miraba y sonreía

era una ametralladora
dando consejos
con autoridad

luego colgó y tampoco dejaba hablar a su chico
él sonreía paciente

al fondo había otra pareja más joven

conversaban animadamente
de vez en cuando se besaban

llegó otra pareja y se sentó en el centro del salón

compartían sus sandwiches
y bebían café

a veces se miraban y sonreían
como si no hiciera falta decir ni una palabra

por detrás sonaba la música
y los sonoros besos de los enamorados

me di cuenta de algo
hay muchas clases de silencio
uno de ellos se deslizaba sobre la hoja

yo miraba y escuchaba y escribía
y nada más

E.

Un puñado de polvo

Me incliné hasta la tierra callada y alcé de ella un puñado
de polvo…
¿Era un puñado de humanidad lo que empuñaba?
¿Era la atomizada y esparcida belleza de una mujer o de un bebé?
Porque el viento esparce por las colinas de la tierra el polvo de las marchitas generaciones,
y no hay ni una gota de agua en el mar que no haya sido gota de sangre o lágrima,
y no hay ni un átomo en la savia de una hoja o de un capullo que no haya sido savia de amor de un ser humano,
y no hay terrón que no haya sido rosada curva de un labio, un pecho, una mejilla…

Puñado de polvo, tú me asombras…
Nunca soñé que el mundo estuviera tan lleno de los muertos;
ni el aire que respiro tan rico de pasado sorprendente
¿Besos de qué muchachas hay en el viento?
¿Lamentos de qué muerte en las rompientes olas que arroja el mar?
Me hallo envuelto en un aire de alas en fuga,
me hallo engolfado en nubes de vidas de amor pasadas…
¿Quién se inclina allá lejos? ¿Helena de Grecia?
¿Quién camina a mi lado? ¿Isolda?
Los árboles están brotando flores del pecho de Julieta,
y la abeja chupa miel en los labios de David…

Ven, muchacha, camarada,
párate junto a mí, tú, la quemada de sol, con tus brillantes
ojos alzados,
mira este polvo…
esto eres tú; esto, de la tierra que pisas, eres tú:
¿Por qué milagro alzada? ¿Por qué magia modelada?
¿Soplada por qué dios?

Y dentro de cien años alguno como yo podrá venir
e inclinarse y alzar un puñado de la suave Tierra,
y no soñar jamás que allí en la palma de su mano
yace la que reía y corría y vivía junto a este mar
en una tarde cien años antes…

Escucha al polvo de esta mano:
¿Quién es el que trata de hablarnos?

James Oppenheim