El ruido de un ángel

De pequeños decíamos
“ha pasado un ángel”
cuando nos quedábamos en silencio.
Ahora, cuando me quedo en silencio
en medio de una discusión,
o de una tormenta,
o ante una palabra incómoda.
O cuando me aguanto las mías para no hacer daño,
o por orgullo cuando las palabras ajenas
me han herido.
Ahora, cuando guardo silencio,
siento que hay un ángel atravesado
dentro de mí.

Isabel Jiménez