Bailar los versos

Voy sacando las palabras
del cajón desordenado de mi cabeza.
No elijo ni el tamaño, ni el color, ni saben a nada.
Apenas en un instante las mezclo y agito
en un baile de locos
como el que bailan los jóvenes ligeros
en el bar de abajo.

Escribo, bebo, escribo, fumo,
y el alcohol me inspira y me confunde.

Y el humo me hace llorar mientras pienso en ti.

Una lágrima audaz ha caído sobre el verbo llorar
y deja una mancha azul que gira
hasta caer rendida.

Isabel Jiménez