Subiendo a la cuarta

frente al doble espejo del ascensor
todos mis personajes me saludan

diríase que en realidad solo soy yo mismo
reflejado y vuelto a reflejar hasta el infinito

pero allí descubro la cara del tipo encantador
y allí la del que responde con mala leche

en ese otro está el tipo sociable
y en este el eterno solitario

más allá está el rostro de un tipo que reflexiona sobre la vida
y luego el de uno completamente irreflexivo

en esa me encuentro al tío risueño que siempre está cantando
y en esa otra me encuentro a un tipo silencioso y nostálgico

cada uno de ellos aclama ser mi yo auténtico
pero yo me río y no les hago mucho caso

por detrás de todos sonríe
una intensa sensación de vacío

creerás que estoy un poco loco
pero creeme
tú no eres muy diferente

E.