En el camino

otra vez contra el viento
mi patinete y yo

atravesando el humo de los coches
bajando junto a las aguas del río

dos seres en libertad
yo cuido de él y él cuida de mí
y el viento cuida de ambos

mis manos tocan este instante
de simplicidad absoluta
solo el camino bajo nuestros pies

y a los lados toda clase de cosas vivas
árboles que acarician la risa del agua
campos amarillos manchados de urracas

juntos otra vez
sentimos la quietud que esconde todo movimiento

la tarde se derrama entre las altas ramas
el corazón late con fuerza
una vez más

E.

Pinchazo

se me pinchó una rueda del patinete
esas cosas pasan
de hecho, la vida está llena de esas cosas

hoy no puedo hablar de viajes rodados
pero estoy aquí junto al árbol

el árbol del otro lado de mi ventana es enorme
debe tener más años que yo

siempre está ahí tranquilo
dejando que todo suceda

ahora está lleno de hojas
pero luego las perderá sin inmutarse
y esperará paciente otras nuevas

es un tipo muy sabio
aunque el viento lo agite él sigue ahí tranquilo
mirando la vida a su alrededor

no se mete con nadie
da cobijo a los pájaros
me acompaña
qué más se puede pedir de un amigo

me encantaría ser como él
pero yo no me puedo estar quieto

a ver si esta misma semana
cambio la rueda pinchada del patinete

E.

Expiro porque no inspiro

expiro un poema de barrio
hoy no tengo inspiración

expiro cuando la inspiración
inspira a otro poeta
ajeno a esta ciudad prefabricada

expiro sobre tejados de naves industriales
en forma de sierra
expiro sobre las chimeneas y las farolas
de un polígono de Simancas
expiro sobre gatos que recorren descampados
hoy no tengo inspiración

este es un poema expirado que no inspira
porque sabe que el humo de los coches
no se puede filtrar entre los versos
por muy inspirados que sean

E.