Meditación ardiente

Soy una meditación que quema
Dentro guardo una isla acuosa
pájaros marinos y la luna llena
Alquilo un hogar a los cocodrilos del Nilo
Mi meditación no es agua azulada
sino rojo deseo
Creciendo en sus ojos
alimento los cocodrilos con un sol deleitable
y los dejo dormir
Vivo en una meditación que quema
oyendo la isla acuosa golpeada por las olas
callada silenciosamente

Kazuko Shiraishi

Morfología del tacto

Dedos como si sobre el tronco de un árbol
En círculos casi ramas
levemente agujereando

Cuerpo cábala corteza signo de la edad
Trueno hace lo suave

Del idioma táctil filigrana
Quién con las mejillas sobre el mundo
Un olor a piano antiguo y en el centro
excavados en madera
la curva precisa de los nombres.

Mujer o árbol
Insisten las pupilas del invierno

Si eligiera una palabra para llamarte
sería alethéia.

Gema Palacios

Creencias

creemos que somos importantes
pero no lo somos

creemos que podemos destruir
este planeta
creemos que podemos salvarlo
de lo que ya hemos destruido

creemos que somos algo diferente
de la vida que hace respirar
este planeta
más especiales
más inteligentes

cuando en realidad
nuestra inteligencia
es algo insignificante
dentro de la inteligencia que habita este planeta

nuestra inteligencia
nuestros gustos y disgustos
todo aquello de lo que estamos tan orgullosos
desaparecerá

pero la vida
la vida siempre continúa

E.

Un ser humano cualquiera

y a ustedes, les ruego, se abstengan de condenar,
pues toda criatura necesita ayuda de todas las demás.

Bertolt Brecht

no soy perfecto
me rio como cualquier otro
sufro como cualquier otro

amo la libertad
cometo errores como cualquier otro
soy un buen o un mal padre como cualquier otro padre

me gusta escuchar
escribo versos como cualquier otro escritor de versos
digo tonterías como cualquier otro

me puedo quedar horas frente al mar
la arena se me escapa entre las manos como a cualquiera
el sonido de las olas tiene ecos en mi corazón
como muchos otros sonidos

no sé si lo he hecho bien o mal hasta ahora
pero no me importa
porque ahora estoy vivo

disfruto de la amistad
disfruto de mirar a los ojos del amigo que me mira
no suelo decir “te quiero” con frecuencia

me gusta la simplicidad
no me gusta juzgar a nadie ni que me juzguen
pero he juzgado y me han juzgado

a veces soy demasiado sensible
y a veces soy demasiado insensible
estoy lleno de contradicciones como cualquier otro

toda la esperanza y todo el dolor del mundo
están dentro de mi
como dentro de cualquier otro ser humano

me gusta el silencio y la soledad
pero cuando me siento muy solo
me pongo a ayudar a alguien

E.

Tormenta y brevedad

Querida mamá: estoy aprendiendo a ladrar
Olga Novo

Llueve sobre mis dedos sucios de pelar ajos
y no comprendo para qué sirve la desmemoria.
Hago cábalas con esta pena tremenda incertidumbre
que es herencia de mi abuela y de mi madre y pienso
‘ojalá no tenga hijas para ver madurar su dolor’.
Pintarse las uñas de los pies como un gesto de supervivencia
frente al grito agonía purpúrea que no sale de la garganta
sino de crines de rabia en el suelo del aseo anónimo.
He vivido y he sangrado al lamer los cuerpos de seres más frágiles
y si estoy aquí es para amar a las criaturas llanto de la especie.
Llueve muy lento entrecierro los ojos mientras ella se finge dormida:
la vida prosigue camina desnuda hacia la brevedad
hacia la transparencia.

Gema Palacios