Delicadamente

delicadamente
envuelves mi corazón entre tus manos
con un delicioso té verde
y unas tejas
con un abrazo cálido

delicadamente
sirves el té de la tetera
como una geisha del alma
mientras la tarde apacible rueda por tus ojos

delicadamente
envuelves mi corazón entre las tejas
me pintas los labios con una barra de chocolate
recompones el espacio
entre mi corazón y el suelo
lo llenas de palabras amables
y de sonrisas

delicadamente
me muestras tus pinturas
me muestras los colores de tu piel
la magia de tus dedos
y rozas con suma delicadeza
el silencio de mi corazón

y yo te llevo a pasear en patinete
y sonrío
y admiro la chica valiente que eres
la que confía
la que ríe
la que se da
delicadamente
a la eterna brevedad de la tarde

E.