Martes erótico

Entro en tu cuarto y cierras la puerta.
Mi boca te busca, tus manos me alcanzan.
Me quemo por dentro y tú besas mi cuello.
Contorsiones imposibles desbordan
en manantial caprichoso.
Se derraman mis jugos entre tus dedos de seda.
Horizontes sutiles planean mi cabeza.
Lenguas, dedos, susurros…
Bailamos al son de tempestades poderosas,
marea, fuego, saliva, martes…
Explosión de estrellas ilumina ya un solo cuerpo.

Yolanda Jiménez García