Cascabel

Con ramo de dorados cabellos
colgando del recuerdo
andaba el hombre aquel
y mientras caminaba los cabellos
reían con él.

Sentía a cada paso el hombrecillo
un cariñoso olor
cargado de ternuras esenciales;
era el ramo que desde su interior
floraba por raudales.

El viento en cada piedra del camino
hacíalos cantar
un canto de manitas,
amadoras de ancianas cabecitas,
junto al mar.

Con ramo de dorados cabellos
colgando del recuerdo
anduvo para siempre el hombre aquel
donando su alegría de cabellos
a los que caminaban con él.

E.