Un poema de Paul Celan

CHOPO, tu follaje mira blancamente hacia lo oscuro.
El cabello de mi madre nunca se hizo blanco.

Diente de león, así de verde es la Ucrania.
Mi rubia madre no regresó al hogar.

Nimbo, ¿te demoras junto a la fuente?
Mi callada madre llora por todos.

Redonda estrella, tú rizas el dorado bucle.
El corazón de mi madre fue herido de plomo.

Puerta de roble, ¿quién te dislocó de los goznes?
Mi dulce madre no puede venir.

Paul Celan