Tres poemas de Richard Brautigan

Poema de amor

Es precioso
despertar en la mañana
solo
y no tener que decirle a nadie
que lo amas
cuando ya no lo amas
más.

Soneto

El mar
es un viejo poeta de la naturaleza
que murió de un ataque al corazón
dentro de una letrina pública.
Su fantasma aún
asecha los urinarios.
De noche se le puede
escuchar caminar
descalzo
en la oscuridad.
Alguien robó
sus zapatos.

Agujero de estrella

Me siento aquí,
en el perfecto borde
de una estrella,

miro su luz
volcarse
hacia mí.

La luz se vierte
a través
de un pequeño agujero
en el cielo.

No soy muy feliz,
pero puedo mirar
las cosas habitar
la lejanía.

Richard Brautigan