Cuando el tren parte

Porque cuando el tren parte
ninguno de los pasajeros sabe que unos kilómetros de vía
son suficientes
para encontrar la cabeza de humo de un poeta y
destrozarla.
Porque cuando el tren parte
con un ruido de corazón de huracán
el que dejó algo importante olvidado en la estación
el invadido por una oscura nostalgia
el maquinista distraído
no saben que viajar en tren es siempre una aventura
que es posible llegar a cualquier sitio
entre la noche y el amanecer
o no llegar
porque hay un poeta tendido en la vía
y hay que esperar por el inspector para que determine
si la culpa es del maquinista distraído o de Atila Jozef
Si el tren pasó sobre el poeta
o fue el poeta quien pasó bajo el tren.

Luis Rogelio Nogueras

Materia de poesía

Qué importan los versos que escribiré después
ahora
cierra los ojos y bésame
carne de madrigal
deja que palpe el relámpago de tus piernas
para cuando tenga que evocarlas en el papel
cruza entera por mi garganta

entrégame tus gritos voraces
tus sueños carniceros

Qué importan los versos donde fluirás intacta
cuando partas
ahora dame la húmeda certeza de que estamos vivos
ahora
posa intensamente desnuda
para el madrigal donde sin falta
florecerás mañana

Luis Rogelio Nogueras

Halt!

Recorro el camino que recorrieron 4000000
de espectros.
Bajo mis botas, en la mustia, helada tarde de
otoño
cruje dolorosamente la grava.
Es Auschwitz, la fábrica de horror
que la locura humana erigió
a la gloria de la muerte.
Es Auschwitz, estigma en el rostro sufrido de
nuestra época.
Y ante los edificios desiertos,
ante las cercas electrificadas,
ante los galpones que guardan toneladas de
cabellera humana
ante la herrumbrosa puerta del horno donde
fueron incinerados
padres de otros hijos,
amigos de amigos desconocidos,
esposas, hermanos,
niños que, en el último instante,
envejecieron millones de años,
pienso en ustedes, judíos de Jerusalem y Jericó,
pienso en ustedes, hombres de la tierra de Sión,
que estupefactos, desnudos, ateridos
cantaron la hatikvah en las cámaras de gas;
pienso en ustedes y en vuestro largo y doloroso
camino
desde las colinas de Judea
hasta los campos de concentración del III Reich.
Pienso en ustedes
y no acierto a comprender
cómo
olvidaron tan pronto
el vaho del infierno

Luis Rogelio Nogueras

Poesía Trunca

contaba arturo corcuera que javier había escrito con tiza
en la pared de su cuarto de lima unos mudos versos de quevedo
aunque probablemente arturo se equivocaba y aún puede leerse
si es que existe esa pared la verdad es concreta
yo lo vi a javier en 1962 en la habana fue mario creo quien nos presentó
o rodolfo era como un niño grande que nunca se reía de la
muerte en presencia de extraños pero creo que a solas sí alguna vez sí
le enseñó sin miedo su sonrisa él
que al final iría a tenderse entre pájaros y árboles
en el regazo del madre de dios
puede que un poquito orgulloso de haber caído no como dios manda
sino como él había decidido en el día y la hora señalados
en el madre de dios por una verdad concreta
recuerdo a walsh lo veo aquella tarde en la universidad
callándose hasta por los codos y con una mirada triste
que entonces era inexplicable pero ahora pienso que acaso
sabía que sólo los rechazados de este mundo mueren
tranquilamente y él ya había elegido
recuerdo luego la noticia años después no muchos guardo
para mis nostalgias de mañana
aquella antología en la que incluyó algunos versos míos
y que me envió después con un abrazo abrazo que no le
devolví que ya no le devolveré
una noche de 1979 en estocolmo brindamos por su juventud
harquero hernan quintín y yo
ron y quizás por dentro a lo corto lágrimas y otra tarde
cerca de barcelona galeano manuel y nuevamente yo
lo vimos otra vez asistir a walsh al lento diálogo
y todos pensamos hay que abrir bien los ojos rodolfo se
queda esta vez entre los vivos pero era el alcohol
estaba muerto y qué podíamos hacer
si la muerte se gana la vida muy bien con los que no la temen
los vivos suelen quedarse entonces sin preguntas recuerdo a paco urondo
lo vi mucho menos pero ahora está bien claro su rostro
aquel mentón fuerte le daba un curioso aspecto de bueno de mal film
en varadero lo oí desafinar riendo tangos guarachas cubanas
probablemente nadie al piano sin maracas al menos en mi memoria
pero apostaría a que también como en un film
él alguna vez riendo se vio en rápidos planos del futuro yendo en
aquel auto al muere
sus últimos deseos girando desesperadamente hacia el espejo de la noche
cantaba en varadero y se reía como si supiera que la alegría besa y mata
que la victoria pasa también por la destrucción de la carne
que entre la desesperanza y la esperanza
hay una larga calle oscura con aullidos de sirenas disparos
recuerdo a roque de él si tengo imágenes abundantes
luminosas como carbones encendidos en mitad de la niebla
pero en particular puedo ver si quiero y sólo basta abrir
los ojos puedo verlo una noche de 1970 en mi casa
mientras silvio cantaba jerusalem y cardenal cintio retamar guillermo
y otros oían quién sabe qué allá más allá de la voz del trovador
quién sabe si trueno en centro y sudamérica
recuerdo también a otros que no conocí pero cuyos versos
canciones enseñaré a mis hijos en su hora
otros como víctor jara otto rené haroldo leonel rugama
y tantos y tantos cojonudos del alma proa a la muerte
dando sus vidas como se da un apretón de manos
y a todos sin discursos simplemente como otro apretón de manos
como limpiando una fruta en la manga del saco para luego ofrecérsela a un niño
a todos alguna vez habrá que decirles
amigos conocidos inolvidables transeúntes de este tiempo duro
de estos años abiertos en la roca caliza
vuestras voces no han caído en el vacío
cuando acabe esta guerra que nadie habría podido ganar sin ustedes
pero que ya no podemos perder
cuando la belleza mate a la fealdad y la carne pura se alce
sobre la destrucción y las almas vuelvan a tener rostro
y hayan brotado ramas en los garrotes con los que una vez golpearon al pueblo
entonces iremos a preguntarles qué escriben ahora bajo la débil hierba de mayo
qué piensan de todo esto qué quieren beber en la victoria
(juro que a veces dan ganas de que existan por un día los dioses dios
cualquier dios
para pedirle que vuelva a unir vuestros pedazos dispersos
que les devuelva sus amores sus odios sus amigos sus pañuelos
que los deje volver alguna vez
que los deje concluir la página que empezaron)

Luis Rogelio Nogueras

Acerca de un poema que lo hizo inmortal

I only wrote it for you and me
Billy Preston

En el sencillo lenguaje de la vida
él escribió un breve poema dedicado a tus ojos.
Ninguno de sus versos sobresaltaba por lo audaz;
no tenía giros deslumbrantes,
ni ideas originales,
ni artificiosos encabalgamientos.
Era, más bien, un poema levemente chapado a la antigua,
compuesto sólo para que tú lo leyeras,
con esos benditos ojos oscuros que provocan
estremecimientos,
y sobre los cuales, justamente, él hablaba en sus versos.

Pero un amigo le aseguró que había pasado por alto
la intensidad y la altura;
que no había tenido en cuenta
la función denotativa de las metáforas,
y, citando a Píndaro, le hizo valiosas sugerencias
para mejorar el final.
Otro descubrió confusión y redundancia
y hasta insinuó (con tacto, es cierto)
que el isomorfismo de algunos pasajes
era francamente de mal gusto,
y citando a Petrarca, le hizo modificar varias estrofas.
Otro más, blandiendo a Poe, se refirió al notorio desbalance entre
forma y contenido,
y le hizo transferir el género a la especie (y viceversa).
No faltó quien le recordara
las opiniones de Platón sobre los poetas,
ni tampoco quien le exigiera, citando a Péret,
imágenes de un cierto sabor entre dadaísta y automático,
pero con un toque sutil de angustia pascaliana
ante la infinidad helada y silenciosa del Universo.
Y él cortó, cambió, agregó, modificó, suprimió, depuró, rimó, midió,
persiguiendo quedar bien con aquellos amigos
y con las ilustres autoridades que habían esgrimido,
pero también
con los que habían hecho mención
de Pound,
Pope,
Prudencio,
Proust
y el abate Prévost.
(Él no tuvo en cuenta, es justo reconocerlo, a quienes habían citado a
Pemán, Pereda y Pérez de Ayala.
Los dioses los perdonen).

Por fin, la historia conocida:
El poema apareció en revistas y florilegios,
en periódicos y antologías.
Fue traducido a todos los idiomas
y por él recibió medallas, abrazos, distinciones.
Fueron pasando los años
y cultos profesores alemanes le dedicaron voluminosos estudios al poeta.
Finalmente, alguien murmuró, en tono circunspecto,
que ya era hora de que
se le otorgara ese premio sueco.
¡Y fue complacido!

Sí, parece que, después de todo,
resultó ser un gran poema.
Pero me consta que no eran ya más
los claros y sencillos versos dedicados a tus ojos,
escritos en el lenguaje de la vida
para que sólo tus bellos y oscuros ojos lo leyeran.
No era su poema.

Luis Rogelio Nogueras

La suerte está echada

Se acabaron los poemitas lacrimógenos
las noches de insomnio
los dos paquetes de cigarrillos al día
la falta de apetito
el mal humor
las miradas perdidas en el aire
detrás de moscas invisibles o musarañas.
Se acabaron los dibujitos abstractos
en el mantel con la punta del cuchillo
la palidez
los polvorientos sonetos con estambre al estilo de Navarro
las miradas ansiosas al teléfono
el mudo interrogatorio al cartero
A partir de hoy todo va a cambiar
¿Te fuiste con tus lindos ojos azules?
Mala suerte
Que te vaya bien
(y los hermosos ojos azules
te los puedes meter en tu inolvidable culo)

Luis Rogelio Nogueras