Albar

¡Está saliendo el sol, amigo mío,
está saliendo
el sol!

¿No sientes que tu corazón late más fuerte?

¿No adviertes el interior arrobamiento de la ternura
y la avalancha de la luz
quieta
como de
agua?

Detén tus pasos,
observa:

…la naturaleza asombrada ante el silencio…
…un gesto de pájaro dentro del aire…

Parece que todo se inclina y canta
como adorando.

Está saliendo el sol,
¡desde tu corazón silencioso!

El cielo
se ha engalanado de
finísima
claridad.

Juan Laurentino Ortiz