Poemas Zen

los que quieren brillar
arden en el infierno de la vanidad,
los que no quieren brillar
arden en el infierno de no querer brillar,
por lo demás, ¿hay alguien
que pueda añadir o restar algo
a su luz original?
¿no es mejor simplemente ser
y librarte de todo lo que no eres?

o

mi madre enferma me dice:
qué bien estamos

Miguel Ángel Bernat

Un poema de Hafiz

Deberíamos hablar de este problema

Existe una Hermosa Criatura
Viviendo en un agujero que has cavado.

Así que de noche voy
Y pongo frutos y granos
Y tarros de vino y leche
Al lado de tus tiernos montículos de
tierra,

Y suelo cantar.

Pero aún así, querido mío,
Tú no sales.

Me he enamorado de Alguien
Que se esconde dentro de ti.

Deberíamos hablar de este problema.

De otra forma,
Nunca más te dejaré tranquilo.

Hafiz

El explorador…, de José M. Gómez Valero

EL EXPLORADOR REGRESA A PALACIO

Señor mío,
ella hace visible los hilos del amor.

Ella es hermosa y libre y dulce
y en los días terribles pronuncia
palabras celestes, y con ellas
desviste a la penumbra
y la convence de su error.

Ella sabe del hechizo del ámbar
y conoce el nombre secreto de las cosas.
Ella se enreda con las fieras
y les habla de la piel de la tarde.

Señor,
en los bosques donde ella se refugia
relampaguea el misterio,
pervive una luz frágil.

Señor mío, os lo ruego,
ella no debería morir nunca
ni tampoco sufrir ningún daño.

JOSÉ M. GÓMEZ VALERO