Coronavirus 15

Esta es la familia, un espacio para el amor. Como somos seres incompletos amamos de forma incompleta, pero la familia es el primer espacio donde reconocemos esa capacidad.

Después surge el intelecto y las diferencias de opinión y cada cual tira por su lado. Pero este espacio permanece a pesar de todos los conflictos como la semilla de una gran esperanza.

Hoy quiero dar las gracias a los que están aquí y a los que ya no están con nosotros por ese vínculo y por todas las experiencias de amor que compartimos juntos.

E.

Coronavirus 14

Aquí, en el atardecer de la vida, hay un espacio de esperanza.

Es un espacio para el cambio. No el cambio que tú esperas o deseas sino el que brota de la vida misma.

Es un espacio de amor y en él caben todas las posibilidades. Es una música que siempre ha estado contigo pero tal vez no la habías escuchado.

Abrirse al atardecer de la vida, escuchar sin expectativas lo que la vida tiene que decir. No hay que ser sabio para ello. No hay que ser especial. Sucede simplemente por el hecho de estar vivo.

E.

Coronavirus 13

Todas las mañanas miro con ternura esos esbeltos cipreses que son los primeros en ver la luz. El amanecer enciende el parque del otro lado de mi ventana y enciende en mi interior un sentimiento de gratitud hacia la vida.

Uno puede florecer incluso en medio de la catástrofe. La vida es más grande que todas las catástrofes que parecen enfrentarla. En realidad para la vida no hay catástrofes, todo en ella es parte de un mismo movimiento. Nosotros lo llamamos “propósito” porque necesitamos nombres y significados para nuestra mente finita, pero para la vida nada de eso importa, ella simplemente se expresa a sí misma y se expresa todo el tiempo.

Es hermoso ver esos esbeltos cipreses rodeados de luz. Uno tiene la sensación de que hay algo que cuida de esa belleza, incluso aunque nuestra sociedad se vaya al traste con toda la fealdad que hemos creado.

E.

Coronavirus 12

Hay amigos que son para toda la vida. El Dipo es uno de ellos. Es como de la familia, mi hermano varón.

Nos conocimos en la universidad y luego trabajamos juntos en Cuba y en España. Ahora anda por Reino Unido, un cubano saltarín. Los cubanos andamos esparcidos por todo el planeta, como el coronavirus.

Es un tipo sonriente y jodedor, como buen cubano. Sonreir en medio de la catástrofe es un preciado don, te permite darte cuenta del absurdo de las cosas a las que damos importancia en la vida y mirar de un modo distinto.

He compartido muchas cosas con el Dipo, siempre hemos estado disponibles el uno para el otro, pero lo mejor ha sido poder compartir la sonrisa. Gracias por ello.

E.

Coronavirus 11

Han cambiado la hora y todavía no ha amanecido. Está lloviendo. Las gotas de lluvia golpean el metal del cajón de la terraza, las ramas del viejo árbol, el tiempo. Escucho su música en el silencio del amanecer.

A veces no se puede hacer otra cosa que escuchar. Es hermoso escuchar, la música de la lluvia puede ser todo lo que necesitas en este momento. Y escuchar es también una forma de amar.

¿Cómo escuchamos? ¿Cómo nos escuchamos? ¿Cómo escuchamos a los demás?

Es difícil escuchar si uno está apresurado en esta vida caótica que hemos creado. Es difícil escuchar si uno está preocupado por uno mismo. Es difícil escuchar si uno está buscando conseguir algo.

Nuestra vida se ha convertido en un ejercicio tan superficial que ya casi no dedicamos tiempo a este difícil arte. Pero este arte es como el arte de amar y su regalo es entrar en comunión con aquello que estamos escuchando.

E.

Coronavirus 10

A veces amamos en otras personas la madre o la abuela que no tenemos a nuestro lado.

En realidad todos los seres humanos somos una sola familia y tal vez este coronavirus nos enseñe a dejar de estar aislados en todo sentido y vivir en comunidad.

La Tere es una amiga cubana que tiene ya más de 80 años y a veces se le va la cabeza, pero su sonrisa sigue igual. Me ha permitido darle cariño en momentos difíciles y disfrutar de su sonrisa, que al parecer va mejorando con la edad.

E.