CANTO CXIII

los pelos como escarpias
los pelos como escarpias
se me ponen los pelos como escarpias
cuando me tocas la punta de la polla con tus manos
de viento

el viento de tus manos me recorre cuando
miro la luz que entra por la ventana
y va de la entrepierna al corazón
de la espalda hacia el cuello
y me pone los pelos como escarpias
los pelos como escarpias
la polla dura
y me seduce me desnuda por dentro me re-crea
(un hombre solo en una cama inmensa
rodeado de viento y de luz)
y me atrapa los huevos en un juego mágico

una mujer de viento me posee
me coge por la polla y me mete en su vientre

qué sensación extraña en el amanecer
yo recién dormido recién despierto
con mi polla incrustada en el aire que se mueve
al ritmo de la mariposa que brilla en la ventana
que danza sobre mí que tengo
los pelos como escarpias
los pelos como escarpias
los pelos como escarpias
y el corazón perdido

en un viento húmedo

E.

Ella a pesar de todo

ella avanza
sin descanso ni sillas en el camino
ella va
atraviesa montes y llanuras
bajo soles incendiados y lunas heladas
y avanza
el poeta se detiene
afloja el ritmo
a veces se confunde
se sienta en la silla del poder
pero ella no transa
llega a la ciudad
camina por calles nocturnas
corre el último colectivo
mira la luna con una mujer ciega
habla con los mudos
juega con niños en el parque
ladra junto a un perro callejero
huele una rosa negra
y sigue
cruza las bocacalles sin mirar
la atropellan
la insultan
la quieren arrestar
pero ella sigue
entra en el alma de un suicida
y lo salva
sube a las alturas
habla con los dioses
y discute con satanás
entra al cuerpo de un menesteroso
y bebe vino barato
se emborracha
y se droga
con los muchachos en la plaza
incendia gomas en la ruta
reclama paz y pan
pan y rosas
verdad y justicia
enfrenta la usura
al poder de los totalitarios
a torturadores y genocidas
no quiere circo
ni hueso
ni vino agrio
ella no se arrodilla
no se vende
grita sueños y libertad
hace amigos sin tiempo
compañeros entrañables
reclama lo imposible
cambia el mundo
lo destruye
y crea
un mundo nuevo
ríe y llora como un niño
como un hombre libre
como un sueño realizable
y sigue adelante
persigue utopías cabalgando unicornios
navega los siete mares de la tempestad
sobrevive
y sigue sin tiempo
para pausas tramposas
para habladurías vulgares
entra a las barriadas marginales
a los barrios abandonados a la mala del diablo
se interpone entre dos contrincantes
y le disparan a la cabeza
pero ella: la poesía
no se inmuta
solo sigue
debe llegar al final
de un camino sin fin
debe llegar a destino
a la salvación de todo hombre y mujer
debe llegar al amor fundamental.

ALDO LUIS NOVELLI

CANTO XLII

nadie
diríamos
hizo crecer las flores en el cerezo
nadie les abrió los pétalos
con sorpresa de adolescente
nadie las roseó al alba
con el color y el amor del alba
para con los recién nacidos
del mundo puro de las almas silentes
que solo el viento hace cantar
nadie encendió el perfume en el corazón de esas flores
diríamos acaso que las flores
se abrieron de sí mismas
llenas de una luz innombrable
que de sí mismas
brotó ese perfume como un encantamiento
soñado noche tras noche por el corazón del cerezo

nadie
diríamos…
y es que Él a veces parece
un Don Nadie

E.

En una estación del metro

Desventurados los que divisaron
a una muchacha en el Metro

y se enamoraron de golpe
y la siguieron enloquecidos

y la perdieron para siempre entre la multitud

Porque ellos serán condenados
a vagar sin rumbo por las estaciones

y a llorar con las canciones de amor
que los músicos ambulantes entonan en los túneles

y quizás el amor no es más que eso:

una mujer o un hombre que desciende de un carro
en cualquier estación del Metro

y resplandece unos segundos
y se pierde en la noche sin nombre

OSCAR HAHN

Gato negro bajo luna blanca

Se me mete en la piel la noche entera,
un globo en carnaval,
un río que rueda musical por la avenida.

Y ruedo yo con él.

La noche que hace apenas
una mirada era oscura
se ilumina por dentro y me explota
la piel.

Soy más tenue que la sombra
de los árboles,
más silente que mis pasos
por la calle vacía
de gente y llena de luna.

Y a cada desplazamiento de mi alma,
la noche entra en mí:
larga boca flotante que besa el tiempo.

Se me pierden los ojos
por los pliegues de la noche,
se me esconde la voz.

La luna rueda musical por la avenida.

E.